En este momento recuerdo cuando siete meses después del fallecimiento de Elsa, mi hermano Miguel estaba internado en el Hospital de Salazar, viviendo sus últimos días. En una de mis habituales visitas que le hacía diariamente, lo encontré en su lecho de enfermo con sus dos manos unidas por sus palmas, apuntando a su barbilla, en posición que parecía de súplica o imploro. Antes de dirigirle la palabra, respetando su trance, recordé haberme cruzado en los pasillos con un cura Misionero. Mas tarde Miguel me contaba que estaba rezando algo que el padre le había aconsejado y me manifestó que le había hecho muy bien su presencia, sus palabras, su afecto y sus oraciones. Que ello le haba devuelto una gran paz interior. ¡ Cuánto valen las palabras del Señor en ciertos momentos de peligro de nuestras vidas! También ésa era su Fe.-
Iñaqui de Azpiazu era un cura de Bs. As. con renombre y notoriedad de trascendencia popular ya que era autor de muchos artículos en reconocidas revistas femeninas que se editan en la Capital Federal.-
Como eran revistas que Elsa leía habitualmente, el citado padre era de su admiración por sus razonamientos; su vocación y sus principios cristianos.- Iñaqui de Azpiazu era Español como era el Padre Domingo Cortejarena que estuvo a cargo de la Iglesia Católica de Mones Cazón durante muchos años y tenían mucha amistad entre ellos.-
En una de esas visitas de amistad que Iñaqui de Aspiazu hacía a Mones Cazón, solía llegarse hasta la Estancia La Prosperidad ya que era amigo de la Familia Debuchy.-
Una ocasión, hacia el mes de marzo o abril de 1977, sobre las 17 horas, volvía yo al escritorio de Basso luego de haber dado una vuelta por casa para visitar a Elsa por unos minutos. Grande fue mi sorpresa cuando Silvio Sanguinetti me presentó a Iñaqui de Azpiazu. Lo reconocí de inmediato ya que lo conocía por las fotos de las revistas y por la televisión. En aquella época era muy popular. Había asistido espiritualmente a la Señora. del Gral. Pedro Eugenio Aramburu en ocasión de producirse su secuestro y asesinato.-
No tardé en apropiarme de su atención por unos segundos para informarle que lo necesitaba para la asistencia de una enferma grave. Que era una oportunidad que no podía dejar pasar por la importancia que tendría para ella.-
Accedió muy solícito. Me siguió y, antes de hacerlo pasar, penetré en la habitación preguntándole a Elsa: ¿Que pensarías tú si, en este instante yo, te presento al padre Iñaqui de Aspiazu? ¡Que es una mentira! ¡No puede ser! Me respondió con gran sorpresa. El Padre, interpretando mi preámbulo ingenioso y ocurrente, penetró sonriente diciendo que sí, que era él en persona, que deseaba hablar con ella. El resto de sus días, lamentablemente pocos, fue un hermoso recuerdo para ella.-
Un panorama de vida muy distinto tenía delante de mí. Me costó mucho adaptarme a la nueva vida. Sin Elsa me resultó muy duro. Es difícil aprender a olvidar sobre todo cuando a uno le arrancan de esa manera un ser querido.
Es difícil reconstituirse afectivamente. Teníamos muchas cosas en común con ella. Todos bienes espirituales, ideales, proyectos, recuerdos, vivencias constantes de una unión llena de amor y felicidad. Hacía muy poco tiempo que habíamos inaugurado una nueva casa planeada y pensada de común acuerdo entre ambos. Teníamos un verdadero nido. Teníamos tres hijos divinos en pleno desarrollo. ¡Dios! ¡Que futuro me deparas! Nuestros hijos están en pleno desarrollo. Todos ellos son aún unos niños. Quizás en la edad que más necesitan de ambos padres. El menor de nuestros hijos con sólo 14 años, cursando el tercer año de la enseñanza secundaria. ¡Cuantas veces necesitaría de su madre para consultarla como resolver algún problema, algún ejercicio o deber! teniendo en cuenta el apoyo que significaba Elsa para sus estudios por su vocación a la enseñanza, sus conocimientos, su didáctica y el cariño entrañable que le tenía a sus pichones.-
Rolfy atravesaba por un momento muy difícil en su carrera universitaria elegida. El año anterior 1976, con motivo del golpe militar habían nombrado un nuevo rector en su Facultad y su sistema de enseñanza había sufrido un cambio total. Las directivas sobre “limpieza” del elemento subversivo de sus aulas, los había endurecido. La enseñanza en esa Facultad se había tornado fría, intolerante y drástica.-
Era su primer año de cursada y su suerte fue la de todos: Quedan libres para comenzar de nuevo. Sujetos a una nueva aceptación de ingreso por parte de las autoridades de la Facultad. A mi sugerencia de cambiar carrera, Rolfy no aceptó, fiel a sus principios y vocación.-
Realizó los trámites necesarios y pudo reingresar a sus estudios en el próximo año, pese a todas las dificultades, pese a todo el dolor.-
Pienso que para Julito resultó todo algo más fácil a pesar de todo. Estaba cursando el tercer año de su carrera elegida. Había recorrido ya un tramo en sus estudios. Aparte de ello, la Facultad suya no se mostró tan rigurosa ni severa.-
Los primeros meses los pasamos en casa solos con Ariel. Lo alternábamos con visitas de fin de semana a la casa de la hermana de Elsa; a la casa de su madre y al campo de Girodías donde vivía con su familia, mi hermano Miguel. Comprendía nuestro dolor y nos invitaba a pasar algún domingo a compartir una parrillada que matizábamos con la algarabía de algunas partidas de barajas para distraernos. Miguel apreciaba mucho a Elsa y se notaba en él un enorme deseo de mitigar nuestra desgracia y hacer más llevaderos nuestros días de soledad.-
Pero pareciera que la desgracia se hubiese ensañado con nosotros. A los pocos meses, Miguel, fue internado en el Hospital de Salazar por una dolencia que le aquejaba. Con Ariel lo acompañábamos mucho mientras estuvo internado. Lo visitábamos seguido alcanzándole revistas, diarios, material de lectura y entretenimiento, y lo acompañábamos en todo lo que estuviera en nuestras posibilidades; Hacíamos algunas partidas de barajas que a él le encantaba y se le acortaba el tiempo de internación.- Así pasaron unos tres o cuatro meses al cabo de los cuales fue sometido a una operación falleciendo el 11 de febrero de 1978. Parecía mentira. Mi hermano Miguel, el mayor de ellos, el que siempre se caracterizó por su rozagante salud. Otro sacudón de dolor que se instala irremediablemente en lo más profundo del alma.-
No habíamos terminado de recomponernos de la falta de Miguel, cuando mi suegro Antonio, abuelo de mis hijos, es víctima de una dolencia que lo obliga a guardar cama. Se complica; Se agrava su salud y fallece cuatro meses después de mi hermano Miguel, el 25 de junio de 1978.
Mi hermano Juan era abogado. Se había recibido en la ciudad de la Plata y allí contrajo enlace con Neny Díaz Pereyra, hija de una apreciable familia de comerciantes, oriundas de esa ciudad. Y de excelente concepto moral.-
De ese matrimonio nacen dos niñas: una Silvia nacida en el año 1962 y otra Betina nacida el año 1964, aproximadamente.-
Ignoro por qué causas pero el matrimonio, en la primer década de convivencia, aproximadamente, entró en desavenencias, desentendimientos y desencuentros, temporales primero, hasta llegar a su total separación.-
Cuando esto ocurre, las niñas aún casi adolescentes, que adoraban a su familia, sufrieron mucho, desconociendo totalmente lo que pasaba entre ellos, dado el cariño entrañable que les tenían.-
No es mi intención juzgar a nadie y no soy quién para hacerlo. Sé que la esposa y sus padres eran una familia de las que se les puede decir perfectas, unidas, humanas, educadas, agradables y sé, porque me tocó de cerca oficiar de mediador para ver si algo se podía rescatar, de la personalidad de mi hermano Juan a quién, sus amigos, las malas juntas, consejeros inescrupulosos o la debilidad de una posible aventura pudieron haber desviado su rumbo normal.-
Pese a los esfuerzos que se hicieron en pos de una reconciliación, la rebeldía, la fuerte personalidad o alguna otra causa que desconozco, convirtieron esa desavenencia en definitiva separación.-
Movido no sé por qué razones instaló su estudio jurídico en Mones Cazón, mas precisamente en la Quinta propiedad de nuestra familia, alejándose así de la suya.-
Mi hermano Juan era socio comanditario de la Sociedad en Comandita por Acciones que se había formado en nuestra familia donde se efectuaban reuniones relativas a la Sociedad: en la Quinta, sede de la Sociedad por Contrato.-
Juan se
destacaba por su carácter distinto. Polémico; Siempre encontraba
algún detalle que no coincidía con sus ideas, aún en las
resoluciones que habían tenido mayoría por parte de los demás
socios. Había siempre un pero, una observación, un comentario,
una disconformidad que se interponía en la verdadera cordialidad que
se trató siempre de sostener y resguardar en pos de la unidad familiar.-
Su criterio lo llevó a madurar la idea de una separación de la
sociedad y para concretar sus aspiraciones un día tira una propuesta.
La hace correr entre los socios hermanos relativos al retiro de las acciones
que le pertenecían, sugiriendo que él calculaba que el valor de
la quinta de la familia podía representar el importe a su favor en la
participación social proponiendo quedársela. Se estudia el caso
en reunión de socios hermanos y, para no crear diferencias o fisuras,
se le acepta que se le entregaría la quinta para cancelar sus acciones.
De esa manera se desliga de la sociedad con todo lo que le correspondía
hasta ese momento, o sea, lo referente al capital de nuestro padre fallecido
puesto que aún vivía nuestra madre.-
Para esto, las relaciones familiares se hacían muy llevaderas dado que, cada uno tiene su carácter y forma de ser, y todos le conocíamos su idiosincrasia como él conocería las nuestras. Jamás hubo ningún entredicho, siempre todos tratamos de congeniar y él vivía en su quinta muy feliz, a su manera.-
Cada uno de los hermanos le visitábamos como si fuera nuestra casa, sin problemas y él era feliz con esa independencia. Construyó una pileta de natación; Se reunía con las personas que él estimaba y quería incluyendo a cualesquiera de sus hermanos; Se hizo amigo de un grupo de chicos y chicas entre niños, jóvenes y adolescentes que le ayudaban a limpiar la pileta y desinfectarla, tarea que hacía cuando las circunstancias lo requerían. Ellos se ganaban el privilegio y permiso de usar la pileta de natación a discreción.-
Los primeros días del mes de enero de 1982 con ese grupo de chicos había concluido la tarea de la última limpieza que efectuó a su pileta sobre las l6 horas aproximadamente y, mientras se producía el llenado de la pileta, todos se dispusieron a descansar, tomar unos mates o refrigerios a la sombra de una de las plantas circundantes.-
Estando en esa reunión amable y cordial, alguien observa pasar por el aire, volando, un halcón o chimango que merodeaba en busca de algún polluelo. Viendo esto, Juan, se dirige al interior de la vivienda y vuelve con un arma de fuego calibre 20 de puño e intenta localizar al ave que ya había desaparecido.
Ya con el arma en sus manos, saca de su bolsillo una caja de fósforos, la coloca apoyada en el tronco de una planta, se retira unos pasos y se dispone hacer una demostración de tiro al blanco.-
En esas circunstancias la curiosidad de una de las chicas mayores del grupo le pregunta sobre el peligro que se suponía usar el arma, indiscriminadamente, así, rodeado por seres humanos. La contestación inmediata de Juan fue que el arma tenía dispositivo de seguro y, para demostrarlo, haciendo un movimiento de mano accionó el seguro e irresponsablemente, apuntó hacia su propia cabeza y accionó el gatillo saliendo el disparo que acabó con su vida.-
En esos días, mi hijo Julio Antonio, recién recibido de médico, estaba a cargo del Hospital Municipal de Salazar, por vacaciones del Médico Dr. Tabares, quien lo dejó a su cargo.-
Inmediatamente del accidente fue Julito quien me acompañó a Mones Cazón esa tarde. El cuerpo sin vida de Juan se encontraba en el destacamento de Policía, hasta tanto se hicieran las actuaciones y trámites policiales para el esclarecimiento.-
El oficial actuante, sabiendo mi parentesco con el fallecido, me informó, a mi requerimiento, que nos quedáramos tranquilos, que no había sido intenciones de eliminarse; que no era otra cosa mas que una imprudencia fatal por falla del arma; ya que él había examinado la misma y de 10 tiros con el seguro accionado, fallaron dos tiros, o sea, una falla del 20 por ciento.-
Había realizado una indagatoria individualmente a todos los que habían estado presentes en el hecho y todos, separadamente, dijeron, lo mismo que me había acabado de expresar: Intentó demostrar la seguridad de un arma que fallaba y él lo ignoraba.-
Respeto al retiro del cuerpo para el velatorio en la casa de familia, el Oficial Policial permitiría sólo si se localizaba un orificio de salida de la bala ya que sólo tenía el de entrada. Y me informó que de todos los médicos que lo habían revisado nadie se lo había encontrado y que, se había enterado que yo tenía un hijo médico y me solicitó que se lo presentara, para invitarlo a revisarlo. Localizó a Julito quien lo auscultó detenidamente y no existía orificio de salida de la bala. Confieso que se me cayeron las lágrimas viendo cómo Julito revisaba con sus manos minuciosamente la cabeza de su tío, mi hermano muerto, que sólo parecía estar dormido.
Al amanecer del día siguiente el cuerpo de Juan fue trasladado a Pehuajó para la pericia, previa extracción del proyectil y descubrieron que el impacto fue detrás del lóbulo de su oreja derecha, la bala hizo un recorrido interior de su cabeza deteniéndose en el interior, detrás de su ojo izquierdo
Por más que uno se propone ser fuerte, hay cosas que terminan afectándole. Lo vivía en mis hijos. Ellos sufrieron la desaparición prematura de su madre; luego del tío Miguel a quien estimaban y querían mucho; luego la del único abuelo que les quedaba y que adoraban entrañablemente y más adelante la de un tío muy Joven, un compinche de ellos, desaparecido tan absurdamente.-
La vida continúa y cada una de las desgracias que ocurrían era como si sirvieran para resignar las anteriores. Frente a tanto dolor había que sacar fuerzas de donde fuera para apuntalar la congoja que sufríamos todos. Los periódicos encuentros en La Plata donde estudiaban los hijos constituían un rincón donde tratábamos de fortalecer los vínculos familiares en mis visitas mensuales. Recreábamos un ambiente de familia, amor, afecto, compañerismo, donde tratábamos de que reinara la alegría, las buenas ondas y el buen humor.-
Los primeros años de soledad fueron fríos y tristes. Se soportaban porque destinaba todo mi tiempo disponible en las tareas que tenía a mi cargo en relación de dependencia administrativa. Trataba de alejar los fantasmas que creaban mi soledad al convivir junto a los recuerdos, los objetos y las cosas que me traían vivencias del pasado. Muchas veces debí cerrar un cajón de la cómoda; una puerta del ropero; un libro o una caja que contenía recuerdos de Elsa, con los ojos empañados por una melancólica emoción. Más de una vez me propuse desechar todo lo que se relacionara con su memoria, como una proclama de paz al espíritu acongojado. Algunas veces pude, otras no. Una vez, estando en la Capital Federal cumpliendo una diligencia determinada, observé a la distancia una mujer que se acerca a la vidriera de un negocio con los mismos pasitos que los de Elsa; Vestía un abrigo del mismo color al de Elsa; Su melena, peinado y manera de posarse era la misma de ella. Me quedé petrificado un momento casi sin aliento, hasta que me recompuse y seguí marchando con mi pañuelo en los ojos. Tenía suma sensibilidad.-
En uno de mis viajes a La Plata, leí en un diario de la ciudad que existía un centro de personas "solas" que se reunían con el fin de conversar, distraerse, comprenderse y consolarse mutuamente de sus angustias como una terapia. Localicé al grupo y traté de incorporarme a él. Concurrí a una sola reunión donde se conversaba con mucho afecto, solidaridad y comprensión; pero no pude adaptarme a él. Mi poca habilidad social me impidió integrarme al grupo. Todo me parecía extraño e insulso. No valía la pena cambiarlo por estar unas horas más al lado de mis hijos, compartiendo el tiempo que permanecía en La Plata. Ver un hijo inclinado sobre un libro de texto silenciosamente me resultaba mucho más divertido, reconfortante y agradable que cualquier sonrisa que pudiera prodigarme un ser extraño, mas allá de las buenas intenciones.-
Siempre tuvimos por norma que el departamento no fuera un mero cuarto de estudio; y era un verdadero hogar que llegué a disfrutar varios días de cada mes por muchos años. Ellos crecían, se instruían y evolucionaban con toda normalidad. Cada uno hizo su carrera y su vida con toda libertad, alegría y cordialidad. Mi presencia sólo escoltaba a sus vidas de estudiantes y confieso que los disfruté mucho.-
Hacia principios del año 1987, después de haber sufrido los embates de una intensa inundación que sumergió el 80 % del campo que heredé de mi padre, el comportamiento del tiempo hacía suponer en una normalización.-
Desde mediados del año 1985 venía lloviendo torrencial y desmedidamente.
De un promedio anual de lluvia aproximado a los 700 milímetros anuales,
habíamos llegado a un promedio de lluvias intermitentes de alrededor
de los 1.500 milímetros anuales.-
Ese accidente meteorológico complicaba más las cosas por el hecho que las vertientes subterráneas que se hallaban a un promedio de 7 metros de profundidad, acercaban la napa de agua hasta llegar el momento que, con sólo cavar 20 centímetros de suelo, emanasen las cristalinas aguas subterráneas.-
Ese meteoro abarcó en forma muy especial esta zona y una gran parte del resto de la Pcia. de Bs. As.-
Las autoridades debieron tomar serias medidas de precaución en los caminos para evitar que se aislara la población y evitar el desabastecimiento de víveres, medicamentos y asistencia médico-social. Ayudaron concediendo plazos largos para cancelar deudas vencidas en los Bancos. Crearon una ley de emergencia agropecuaria por la que exceptuaban de impuestos nacionales, provinciales y municipales sobre los inmuebles rurales afectados, protegiendo o amparando a todo aquel que no pudo levantar sus cosechas ni efectuar tareas de siembras.-
Una tregua del tiempo que pareció manifestarse a principios del año 1987, no fue mas que aparente. En el mes de marzo de ese año y meses siguientes, volvieron a precipitarse nuevas lluvias que llevaron de vuelta, el desastre a un punto que estaba fuera de todo cálculo y previsión. Era imposible moverse en automóvil, camión o tractores por la mayoría de los caminos. El servicio de micro de pasajeros que viajaba hasta Pehuajó cuatro veces por semana debió interrumpir el recorrido por dos o tres meses, hasta que pudieron acondicionar los caminos. Los medicamentos, los artículos esenciales y los enfermos eran trasladados con el servicio de un helicóptero del ejercito especialmente destinado para Salazar y Mones Cazón. Se registraron varios casos de perecer gente ahogada en la zona al pretender atravesar de a caballo grandes masas de agua, movidos por la necesidad de trasladarse o cumplir alguna diligencia, sin tener en cuenta que, tanto jinete como cabalgadura no estaban preparados para esas aventuras, dado que en la zona se carece de ríos y se desconoce esa práctica. Parecía cosa de ciencia-ficción.-
Para visitar mis tierras debía hacer malabares. Debía cruzar por dentro de los campos de La Prosperidad y Dufour, entrando por la parte más alta del terreno hasta los dominios de mi hermano Pedro luego de abrir quince tranqueras y pasadizos. Desde allí, sólo caminando. Sorteando alambrados y cruzando por ciertas lagunas. Buscando las partes menos profundas, se podía dar un vistazo al estado de los pastos naturales molinos, aguadas y haciendas.-
El terraplén y piso del tanque australiano se desmoronó por efecto de la gran masa de agua y la acción de las nutrias que construían sus guaridas y madrigueras. Como resultado de ello debí hacer nuevo el piso del tanque y acondicionar el terraplén del mismo.-
Mi situación económica no era óptima. Nunca lo fue. Contaba con el Capital recibido de la herencia de mis padres. Más mi parte, de la reciente disuelta Sociedad en Comandita en el año 1984.
Como resultante de la situación climatológica imperante, nada de eso había rentado mucho. Sólo lo indispensable para mantener el Capital sólido. Contaba con el empleo en relación de dependencia que tenía en el comercio de Basso. Eso me permitía vivir, atender los pagos de impuestos y hacer un pequeño ahorro para cualquier imprevisto o emergencia.-
El futuro inmediato se veía sombrío, dado que las lluvias copiosas e intermitentes reinaban sin piedad.- La humedad del ambiente hizo que el invierno de 1987 no se notase. Ciertas hierbas que son diezmadas por el clima invernal indefectiblemente, seguían subsistiendo en pleno invierno desafiando su ciclo natural.-
Muchas cosas se piensan ante los caprichos de la naturaleza. Confieso que me sentí mal. Desde la disolución de la Sociedad Agrícola Ganadera que tuve con mis hermanos, abrigaba la esperanza de poder desarrollar personalmente una explotación de mis tierras. Deseaba vivir la experiencia de organizarme ruralmente. De sentirme dueño de explotar el campo como a mí me gustase hacerlo; Para ver crecer las plantas y percibir el desarrollo de los animales; Para hacer jugar los diversos factores que conforman una actividad donde se recogen los frutos provenientes de la naturaleza con solo vigilar ordenando su proceso; Para terminar con la relación de dependencia que llevé siempre como una cruz.-
Sentía deseos, casi diría necesidad, de vivir un poco mi libertad. Desde niño viví sometido a obligaciones, disciplinas y cumplimientos de deberes. Primero el cumplimiento de horarios al colegio y tareas diversas de la casa; Cuando joven, ya crecido, viví sometido a las disciplinas impuestas por las tareas del campo hasta que me incorporé al personal de la Cooperativa Agropecuaria en el año 1950 con el consiguiente cumplimiento de horario y deberes extras que imponían su actividad. De ahí en más, aunque estuve socialmente ligado a mis hermanos, desarrollé en distintas empresas, actividades contables que me imponían disciplinas y horarios; un poco por la obligación y el deber, y otro poco por mi espíritu o manera de ser, empeñado siempre en brindar un servicio eficiente.-
A medida que pasan los años es notable como las tareas resultan cada vez más pesadas. Se pierde el interés por ciertas cosas. El orden y método de madrugar, cumplir horarios y ciertas disciplinas, se tornan más agobiantes. Deja de ser un placer, un gusto o una satisfacción la disciplina.-
En los meses que permanecí en España tuve oportunidad de estar desconectado totalmente de toda preocupación. Me resultaba sumamente placentero pegar la cabeza sobre mi almohada libre de problemas ajenos. Era gratificante saber que, al despertar, no me esperaba una nueva orden de trabajo, una responsabilidad nueva que enfrentar ni problemas de otros para resolver.-
Allí comprendí que las responsabilidades y obligaciones también se transfieren o se rescinden y que no existen los imprescindibles. Los hechos más trascendentes de nuestras vidas son dos. Y están destinados a que los ejecuten otras personas, no nosotros: Al nacer, que nos reciben nuestros padres y al morir que se hacen cargo nuestros hijos. Entre uno y otro acontecimiento se desarrolló lo más esencial de nuestra misteriosa existencia. Debemos saber ordenarla para vivirla sin sobresaltos ni ataduras que nos dificulten disfrutarla en paz. Deberíamos comprender que alguna vez hay que abandonar el orgullo y la vanidad para convertirnos en espectadores de lo que acontece a nuestro alrededor. ¿ Estaremos destinados a hacer como el viejo león que hasta su Último suspiro, ruge, para demostrar que aún puede hacerlo?... Sin embargo sigo creyendo que no hay nada más saludable y digno que una vida disciplinada, sometida a horarios en una actividad de interés puramente personal, donde todo el esfuerzo y todo el sacrificio sean en beneficio y provecho propio.-
Había atravesado un largo camino. La circunstancia de haber quedado solo, me había impuesto proponerme una vida austera, de privaciones, sacrificios y disciplinas para posibilitar a mis hijos los estudios de sus carreras elegidas. Estaba persuadido que era mi deber tener encendida, con todas mis fuerzas, la llama votiva que mantuviera viva la inclinación al estudio en virtud del amor y entusiasmo que se manifestaba en ellos. El aliento constante hacia cada uno, era la permanente premisa para infundir energías y confianza, mientras se ilustraban en sus respectivas carreras.-
Sé
que en mi vida no hice grandes cosas como podía ser, por ejemplo, generar
una gran fortuna. Pero lo poco que hice lo realicé respetando las normas
morales, dentro de las me mejores reglas y costumbres; Con mucho respeto; con
mucho amor; con paciencia; con perseverancia; con fuerza y energía. En
mi camino debí
atravesar momentos muy duros; pero mi voluntad, templada con los más
hostiles rigores, me ayudó mucho. La necesidad de criar una familia me
impuso una disciplina que traté de mantener hasta hoy. No me quejo de
mi suerte. He criado una familia y estoy vivo. Seguiré cuidando de mi
salud para disfrutarla.-
Todo dependía de mí económicamente. De eso era totalmente consciente. No quería fracasar yo. Tampoco que fracasaran ellos ni que les faltase algo. No pretendía ser para ellos el hombre de acero que todo lo puede; que todo lo logra; ni tampoco el de manteca que se descompone al menor descuido. Quería ser un individuo de carne y hueso, con calidez humana. El amigo y confidente que tanto ofrece y sugiere consejos, como los solicita. Traté de convivir como un ser dócil y maleable; pero con cierta resistencia a la corrosión para que se pudieran apoyar con confianza cuando lo estimasen oportuno.-
Ya todos los proyectos se habían cumplido con bastante certeza y puntualidad. Ya me encontraba flanqueado por tres hijos maravillosos que habían sido capaces, que habían tenido éxito en sus carreras. Todos habían elegido sus compañeras y ya tenían sus familias constituidas.-
Ellos soportaron mucho de los pequeños escollos que suelen encontrarse en el camino que se traza, manteniendo latente sus ideales y su vocación. No se detuvieron. No se cansaron ni se aburrieron como suele suceder con gran parte de los estudiantes. Estoy seguro que no todo les fue cómodo, ni brillante, ni perfecto. Tampoco contaron con todos los elementos ni el confort necesario para estudiar; pero puedo garantizar que no hubo jamás una expresión negativa o algún reclamo con respecto a lo que pude ofrecerles.-
Creo que ellos han manejado su vida en el estudio como el ajedrecista profesional procede con una partida: Además de pensar las jugadas con maestría debe hacerlo todo con serenidad y responsabilidad. Reconozco y lo expreso que el éxito no ha sido mío. Yo solo puse una parte a manera de apoyo, guía, consejo y compañía. Ellos pusieron todo el entusiasmo, la vocación, la perseverancia y la voluntad siempre latente e inalterable.-
En dos mil quinientos días que puede durar una carrera, jamás desviaron el camino. Tampoco se rindieron inducidos o cautivados por las innumerables aventuras y vicios que, con su constante pulular en el ambiente estudiantil, pudieron desviarlos de sus objetivos.-
A partir de allí ya estaría de más la vigilancia, observaciones y consejos. Mi tarea futura sería la de custodiar el curso de sus actividades y de sus vidas, compartir y disfrutar de sus alegrías, de sus triunfos, de su familia y disponerme a recibir de muy buen ánimo los achaques de la vida que, seguramente, vendrán sin buscarlos.-
El panorama desolador y deprimente que ofrecía la inundación, sumado a la necesidad imperiosa de disfrutar de un buen período de vacaciones, determinó que pensara en organizar un viaje a España.
Tenía deseos de conocer el lugar y la casa donde había nacido y se había criado mi padre. De vivir la experiencia de un viaje al viejo mundo. De conocer y tratar a mis primos, que son los hijos de una hermana de mi padre que quedó en España: Mi tía Josefa.-
Para financiar el viaje ya contaba con algunos ahorros que venía haciendo al efecto desde un tiempo atrás, en moneda estadounidense con el propósito de que no se me desvalorizara con la constante inflación imperante. Los ahorros no eran muchos pero podían alcanzar para pensar en disponerse a vivir la alucinante experiencia de un viaje de esa envergadura; conociendo un lejano país hasta ahora escondido en el misterio, para mí; que fue cuna de mi familia paterna, y vivir por un tiempo alejado de la monotonía rutinaria.-
Decidí hacer conocer la idea a mis hijos para que lo fueran tomando como una mera posibilidad nada más. Aún no era una firme decisión tomada. Estaba acopiando datos sobre excursiones y precios de viajes al exterior.-
La primera idea fue en ir en Barco y volver en Avión. Pronto deseché esa idea por dos causas: La primera fue, que el Barco de pasajeros en excursión, sale hacia Europa en marzo de cada año y regresa hacia América en el mes de noviembre, ya que, en la época estival, tanto en el hemisferio norte como en el sur, hace excursiones cortas, según me explicaron. Eso me impedía elegir la fecha que a mí me convenía para viajar y permanecer con mi familia el tiempo que yo decidía. La segunda causa estaba dada en el costo y tiempo. Eran veinte días de viaje sobre la superficie del inmenso mar y su costo triplicado con respecto a la tarifa de ida y vuelta en Avión, donde sólo se permanece doce horas sobre el mar. Desde luego que el viaje en Barco debe ser por demás fascinante.-
También determiné escribir localizando a mis parientes de España. La primer carta fue dirigida a la monja Francisca. No demoró en contestarme y difundir la novedad entre la familia española. A través de ella obtuve la dirección de otras primas. Unos meses más adelante había cambiado correspondencia además, con Elena. Rosario, Josefa y Cesárea. Ellas eran todas las primas españolas y todas me ofrecieron lugar para estar en sus casas todo el tiempo que considerara necesario.-
Ya había fijado la fecha aproximada de mi viaje y había decidido que lo realizaría por aire, a través de la Compañía de vuelos IBERIA. El pasaje lo concretaría dentro de los treinta días previos al viaje por dos causas: Primero que el costo del pasaje se fija en dólares y su valor es muy estable. Con sólo adquirir los dólares necesarios y tenerlos disponibles, quedaba a cubierto de cualquier variación del valor monetario Argentino. La otra causa era que, adquiriendo el pasaje con sólo treinta días de anticipación al fijado por uno para viajar, se alcanzan a cubrir las disponibilidades de plazas para el vuelo. Intentar tramitarlo con menos anticipación se corre el riesgo de no contar con plaza disponible.-
Había efectuado varios viajes a Bs.As para obtener el pasaporte Argentino que se tramita ante la Policía Federal; Requisito indispensable para viajar al exterior y cuya validez es de cuatro años para viajar al extranjero y estando en el extranjero se extiende por cinco años de validez para volver.-
Todo lo tenía estudiado y planeado como para disponer el viaje; pero no descartaba la posibilidad de desistirlo por cualquier razón de peso que lo mereciera. Es decir, no me hacía demasiadas ilusiones. Temía que fuera un capricho demasiado costoso y que pudiera pesarme mas tarde. Llegué a pedirle a mis allegados que no lo difundieran mucho ya que podía no realizarse.-
Y efectivamente se me planteó un caso muy especial. Surgió otra alternativa. Mis sobrinas, hijas del difunto hermano Miguel, eran vendedoras de la fracción de campo que, en condominio conmigo, habían recibido de la disuelta Soc. en Comandita, cuyo padre era socio.-
El ofrecimiento me interesó. Me gustaba la idea de comprar esa fracción. Y la posibilidad era factible dado que con lo que disponía para el viaje y alguna venta de hacienda disponible podía cancelar gran parte del costo. El precio que habían fijado, si bien no era exiguo, era moderado por la situación de sumergida que se encontraban sus tierras. Habían fijado un precio que estaba por debajo del costo real de las tierras. Era una oportunidad.-
Frente a las cifras definitivas que me habían tirado sobre el costo, confeccioné un bosquejo de cómo llegar a realizar la compra sin endeudarme demasiado, utilizando los fondos previstos para el viaje en proyecto. La diferencia, con los plazos otorgados, podía cancelar cómodamente con mi explotación en marcha. Es decir, los números daban.-
Tengo por costumbre conversar con mis hijos sobre los proyectos cuando observo que puede ser de su interés. No tanto como consulta, sino más, proponiéndolo para afianzar y reforzar mis convicciones.-
Los tres me hicieron la misma contestación: Lo que necesitaba yo en ese momento, según ellos, no era estudiar una nueva inversión para luchar más y me creara más obligaciones, sino la inversión del viaje que estaba proyectando. Que esa excursión o visita a los parientes me resultaría la terapia necesaria para mi estado de ánimo y para mi espíritu sometido al esfuerzo de tantos años; Que debía hacer un alto en la rutina para replantear mis actividades futuras; Que la compra de tierra las podía hacer más adelante o no, no interesaba; Que si desistía de ese viaje, cuando tenía todo estudiado hasta en los mínimos detalles era probable que no lo fuera hacer nunca más; Que es difícil que se fueran a presentar las coincidentes situaciones y entusiasmo necesario que requiere esa clase de decisiones.-
Viendo esto, reflexioné y me convencí que no era conveniente invertir en un problema; Que en las circunstancias en que me encontraba me convenía invertir en un sedante. Eso era lo que me proponían mis hijos: Los sesenta días de vacaciones que había dispuesto y que me significarían un verdadero descanso físico, mental y espiritual.-
Lo tenía decidido. Realizaría el viaje y su costo lo consideraría como una gran adquisición y un valioso obsequio de mis hijos. Ellos me habían comprendido y me acompañaban a soñar un poco. Hoy me felicito de haber viajado a España.-
Entonces comencé a reafirmar los ideales. Es notable la sensación especial que se siente. Ya era todo una realidad. Jamás había pensado estar frente a una determinación de esa trascendencia. Me ordené. Dejé todo programado con la mayor exactitud posible para no dejar problemas. Dejé listos los sembrados de pastoreo que hacían falta para alimentar el ganado durante mi ausencia. Acondicioné el sistema de aguada. La inundación había barrido el terraplén del tanque australiano y desmoronado el piso. Debí construir todo nuevo. Otro tanto hizo con algunas correcciones en alambrados. No quería que al regresar de un viaje, tuviera que reprocharme a mí mismo, alguna falta ú olvido.-
Rolfy es el único hijo que vive en Salazar. Entonces dejé a él encargado de muchas cosas para atender en mi ausencia: el pago de algunos impuestos, cuotas previsionales dejando los fondos para su cancelación ó renovación. Él es lo suficiente capaz como para resolver de la mejor manera posible cualquier imprevisto de modo que descarté cualquier posible problema en ese tema, me iba satisfecho.-
Con treinta días de anticipación a la fecha prevista para la salida, obtuve mi pasaje y confirmé a mis parientes españoles el día y hora de llegada al Aeropuerto de Barajas, con la referencia de mi persona ya que seríamos mutuamente desconocidos físicamente.-
El boleto de vuelo de ida y vuelta lo adquirí en Longueira y Longueira, sito en Avda. Belgrano de la Capital. Llevaba el Nº 075255857492-2. Acceso puerta 8, fila 34, butaca J sobre el pasillo para el vuelo 980 de IBERIA. La tarifa en dólares resulta 1.380 dólares y su validez para el viaje de vuelta es de 60 días corridos.-
El avión de IBERIA, un JUMBO 747, despegaría a las 17,30 del sábado l6 de julio de 1988, desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza para aterrizar doce horas más adelante, o sea a las 5,30 de la mañana hora Argentina del día domingo 17, que equivale a las 10,30, hora española del día domingo l7 en el Puerto de Barajas, MADRID.-
La preparación del equipaje la hice muy simple: La ropa que llevé era la que tenía en uso aquí; Una Máquina de fotografiar que me prestó Julito, que me dio unas excelentes tomas en diapositivas; Preparé una recopilación de fotografías de parientes Argentinos. De mi boda. De mis hijos, nietos y nueras, etc. para mostrar a mis parientes. Además llevé mapas de la Rep. Argentina, de la Pcia de Bs. As. Partido de Daireaux. Llaveritos; Cajas de fósforos; Gallardetes; Postales; Mascotas, etc. Para dejar de recuerdo.-
Cuando confirmé y anuncié la fecha de salida entre los míos, mis tres hijos se anotaron para despedirme en el Aeropuerto de Ezeiza.-
El viernes 15 de Julio de 1988 a las 16 horas, salimos de la ciudad de Pehuajó, del domicilio de Julito, Zuviría 165 después de haber almorzado.-
Vía Ruta 226, en Bolívar tomamos la ruta 205 Rolfy y yo viajamos en la F.100 escoltados por Ariel y Julito que nos preceden solos, en el poderoso Citroën de Ariel. Llegamos a la casa de los suegros de Rolfy en Monte Grande donde nos esperaban con una cena y descansamos esa noche en un Hotel de la ciudad.-
Al día siguiente, sábado 16 por la mañana, bautizamos a María Florencia, nacida el 7-11-87, en una Iglesia del lugar y almorzamos en la casa de Eduardo Lambert, suegro de Rolfy que, dicho sea de paso, fue un almuerzo excelente y puntual que no olvidaré nunca.-
Eran las 14 h del día sábado 16 de julio de 1988 cuando partimos desde Monte Grande hacia Ezeiza: Julito, Rolfy, su esposa Alicia (viajó antes a Monte con su hijita), Ariel y yo.- Mientras se cumplían algunas diligencias previas al vuelo como el despacho de equipaje, tramitación del seguro Asist-Cart Internacional, etc., recibimos la visita de mi hermano Pedro, su esposa Perla, Neny Díaz Pereyra, su hija Silvia, (ex - esposa de mi hermano Juan y su hija), el esposo de ésta y Gustavo, un hijo de mi hermano Hugo. Aquí debo confesar una experiencia vivida. Las despedidas que uno recibe de esa manera, inesperada, producen una emoción especial. Se tiene la impresión de que no nos veremos más. Nos ponemos a pensar en todo lo que puede pasar en sesenta días en lugares jamás vistos y menos conocidos, con viajes por aire y tierra, de por medio y asusta un poco.-
En cambio, ese afecto recibido; Esa euforia; Esa algarabía y alegría manifestada por mis hijos minutos antes de disponerme a cruzar el imponente Océano Atlántico, a 10.000 metros de altura; Con el único sustento que produce la velocidad de esa verdadera mole, a 1000 Kilómetros la hora, me hizo sentir bien. Con mucha confianza y seguridad y me ausentó el miedo. Agradezco mucho y estaré siempre reconocido a todos ellos que me fueron a despedir. Tanto de mis tres hijos como los demás familiares que dejando sus actividades y su familia se dispusieron acompañarme en el momento que yo partía.-
Recuerdo las escaleras que conducen a la zona internacional del preembarque. Esas escaleras fueron las que me aislaron de mis familiares que me despedían. Allí estaban las presencias de mis seres queridos saludando alegremente. Y allí desaparecieron sus figuras humanas, llenando mis retinas de afecto, reconocimiento y emoción, constituyendo una verdadera compañía que se recuerda a cada instante del viaje. Se llevan muy presentes los últimos instantes vividos en tierra. Me sentía verdaderamente acompañado.-
Los que nos dirigíamos a la zona de preembarque íbamos subiendo las escaleras en fila india. Detrás de mí iban subiendo dos españoles (Lo advertí por el lenguaje) que seguramente volvían a su tierra. Al llegar a la cima de la escalera me di vuelta hacia atrás para saludar a mis hijos que me seguían con sus miradas, enarbolando un permanente saludo ya que en el próximo escalón los perdería de vista. Cuando retomé mi fila india, los dos españoles ya me habían sacado el turno de la fila, ya marchaban delante de mí. Yo me dije: “-Estos Gaitas ya me empiezan a madrugar, antes de llegar a su país.” Luego los perdí de vista. nuestros destinos en los asientos seguramente eran muy distintos.-
La zona
de preembarque es un amplio recinto ubicado en un primer piso, sobrio, silencioso,
que inspira respeto por su aspecto. Está dotado de muchos asientos muy
confortables, de cuero. Dentro de ese acogedor ambiente cada viajero ordena
las últimas instancias del viaje, haciendo un repaso de sus maletines
de mano, documentos personales, pasaporte, pasaje, seguro de viaje, máquina
fotográfica que lleva consigo y aguarda pacientemente la orden de embarcar.-
Estábamos en la zona de preembarque y se recibió la orden de dirigirnos
al avión a través de una pasarela o manga que lo conduce directamente
dentro de él. Fueron compañeras de viaje una señora mayor
con destino a Santiago de Compostela en compañía de su hija Mercedes.
Nuestras filas de asientos eran de a tres. Fueron muy simpáticas, obsequiosas
y amables. Charlamos mucho y también compartimos el silencio en los momentos
que mermaba la iluminación para invitar al silencio y el descanso. De
cualquier modo la gente conversa con mucha prudencia, de modo que es un murmullo
sordo que no retumba ni molesta. Puede ser por la presurización practicada.-
En un momento dado me levanté de mi asiento con mi máquina fotográfica para registrar una toma de mi lugar de viaje. Mercedes, que adivinó mis intenciones de tener un recuerdo de mi lugar de viaje, se ofreció muy amable para hacerme una toma ubicado en mi lugar. Le acepté y le agradecí su amabilidad.-
El aparato no hizo escala de ninguna especie. Despegó en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Barajas en Madrid.-
Existe una diferencia horaria de acuerdo a los Husos Horarios internacionales. Entre Buenos Aires y Madrid la diferencia es de 4 horas más adelantadas hacia oriente; pero los países suelen correr por su cuenta algunas horas de acuerdo a sus necesidades y ordenamientos comerciales. La diferencia de 4 horas está dada de menos para Buenos Aires, vale decir, las 12 del mediodía en Madrid respondería a las 8 de la mañana en Buenos Aires.-
Cuando yo viajé hacia Europa, viví una noche demasiado corta ya que el sol comenzó a asomar mientras volaba sobre el mar hacia las 2 de la mañana de acuerdo a mi reloj antes de corregir el horario de Madrid. Había vivido ocho horas de noche o sea, desde las 6 de la tarde que comenzó a ser noche en vuelo, hasta las 2 de la madrugada. Al regreso hacia América viví una noche más larga. Hasta las dos de la mañana que salí de Madrid, hora de allí, ya había vivido 5 horas de noche española. Las dos de la mañana Madrileña responden a las 22 horas de Bs. As. Yo volé 9 horas nocturnas, o sea de las 22 (hora de Bs.As.), Hasta las 7 de la mañana que salió el sol sobre territorio Brasileño. A esas 9 horas nocturnas voladas le agregamos las 5 horas vividas con la familia española y suman 14 horas nocturnas vividas en mi regreso.-
Tuve la constancia de asentar en un Diario de vuelo, algunas de las cosas que ocurrieron. Mi Diario decía esto: "A las 17,30 horas del día sábado 16 de julio de 1988, despegué en un Boeing 747 Jumbo de la Compañía IBERIA, desde Ezeiza rumbo al norte. La nave se eleva verticalmente. Una sensación de vértigo se apodera de mí. Una compañera de asiento, muy amable, me ofrece un chicle para que apacigüe la sordera que produce la altura del avión. Son compañeras de butacas: una señora mayor y su hija que viajan a Santiago de Compostela. Son un encanto de compañeras que me hacen sentir muy bien acompañado.-
El servicio, de vuelo me hizo entrega de un auricular para conectar en un dispositivo del apoya-brazos de mi asiento, para el audio de la TV y otros canales o circuitos que emiten música. Tanto el audio de lo que está pasando en imágenes como el canal musical está en español y en inglés. La TV funciona hasta la hora 24. La música la propalan por cuatro canales distintos: Argentina, Española, Norteamericana y Brasileña. Es permanente y muy variada. Hay varias pantallas de TV en distintos lugares del avión de manera que todos los pasajeros tengan buena visión.-
Inmediatamente de despegar, una vez normalizada la altura y posición de la nave, nos invitaron a desprendernos los cinturones. Nos los habían ordenado colocar al iniciar el vuelo. El personal de vuelo nos instruyó sobre las características del avión, dispositivos de seguridad; Cómo usarlos en caso de emergencia, altura que volábamos, estructura, capacidad de carga y servicios; Informan a los pasajeros que todas las puertas del avión, en caso de caer al mar, se convierten en balsas y otras indicaciones sobre comportamiento y confort de vuelo. La palabra del instructor o relator, iba acompañada con las imágenes respectivas, en la pantalla de TV gigante.-
El servicio pasó ofreciendo diversos aperitivos. Elegí una cerveza con cacahuetes. Otro servicio pasaba haciendo entrega de un calzado de material sintético, algo así como un par de calcetines para usar mientras se viaja para que descansen los pies, de todos modos se camina sobre piso alfombrado, acompañado de un calzador plástico facilitando al pasajero viajar con más soltura, se puede quitar los zapatos y después tiene un calzador disponible.-
El vuelo se desarrolla normal. Hacia las 19 horas aproximadamente, me acercan una bandeja con la cena: Un guiso de arroz con carne de vaca muy sabroso; Una bandeja con huevos duros, lechuga y verduras rayadas; Un trozo de queso fontina; un cubito de manteca; Un paquete de masitas secas; Un pan; Una botella de 150 cm3 de vino tinto y un potecito de postre flan. En una segunda pasada me dejan un café negro.-
Ya son las 10 de la noche Argentina y están pasando una película por la pantalla. Luego pasarán otra que terminó hacia las 24 ó 0,30 h mas o menos.-
El pasajero duerme, descansa, camina hacia el baño o bar en medio de una tenue iluminación que no molesta para dormir y en el mayor silencio posible.-
El permanente sonido de fondo en el avión en vuelo, es percibido en el interior como la leve marcha de una heladera. Son pequeñísimas y sordas vibraciones capaces, hasta de acunar el sueño.-
Hacia las dos de la mañana hora de Buenos Aires, comienza a aclarar para, inmediatamente, percibirse el sol en el horizonte. Mi sentido de orientación seguía perfecto. Viajaba en rumbo norte y el sol aparecía a través de mi ventanilla de la derecha. Era inútil pretender ver hacia abajo porque nada se alcanza a distinguir por la gran altura y el inmenso mar.-
Efectúo la corrección de la hora en mi reloj, adelantándolo 4 horas, más una hora, que los españoles (según el barman) por disposiciones oficiales, adelantaron. Son 5 horas más adelante que la hora Argentina.-
Sobre las 8,30 horas sirvieron una pequeña merienda desayuno consistente en: queso, jamón cocido, mermelada, ensalada de fruta, jugo de naranja, un trozo de torta tipo budín y un café negro cargado.-
A las 9,15 horas tomo los elementos para darme una afeitada. Después de 20 minutos de hacer cola para entrar al baño (a esa hora todo el mundo va al baño) y ya dentro de él, escucho el anuncio que volamos sobre Sevilla ¡ Ole!... Y que en unos treinta minutos más de vuelo descenderíamos al Aeropuerto de Barajas. Desistí de la afeitada y regresé al asiento para no perderme la maniobra de aterrizaje y percibir el descenso a la tierra de mi padre. Fue impresionante ver cómo nos acercábamos hacia la tierra española.-
En 20 minutos más comenzaba a descender el Jumbo y perder velocidad. Esto solamente es perceptible para el que viene atento, tratando de desentrañar los pormenores de las experiencias que vive. El pasajero que va durmiendo, sumido en su lectura ó charlando, no percibe ciertas maniobras, correcciones de rumbo ú oscilaciones de altura porque las sensaciones son muy sutiles. Realmente, da la impresión de vivir participando de una reunión en una sala.-
En los próximos 10 minutos, correteábamos sobre el cemento del Aeropuerto Internacional de Barajas, en MADRID, España después de doce horas de vuelo y rodar dentro del Aeropuerto acercándose a la zona de descenso del pasaje. Detenido el Jumbo, comienzo a caminar bolso en mano, primero entre los asientos del avión. Luego, por las mangas de acceso al desembarco internacional. Después pasar por el control de la aduana y retirar mi equipaje. Los equipajes que pertenecen a cada desembarco son colocados indiscriminadamente sobre una cinta giratoria a sin-fin, que funciona dentro del recinto de desembarco del Aeropuerto, previo a la salida definitiva donde cada pasajero escoge el suyo. Tomo mi equipaje y me dirijo al hall de salida donde siempre hay familiares, amigos o comisiones esperando personas o contingentes que han descendido.-
A la distancia no pude distinguir a nadie que me resultase rostro de pariente; pero yo confiaba en que ellos tendrían en cuenta las referencias indicadas en mis cartas.-
Me seleccionaron como posibles por las coincidencias de las referencias anticipadas por correo. De pronto al pretender pasar entre el tumulto de gente que esperaba, se me cruza un hombre joven y me pregunta si yo era Julio González. Allí fue donde me encontré con mi familia española. El que me había abordado era Jesús Montejo, hijo de mi prima Elena Velazco, a quién acompañaban: El esposo de mi prima Rosario (fallecida) Práxedes Marcos, su hijo Agustín y su nieto Pedrito. Después del recibimiento, los saludos, presentaciones y de charlar sobre mi viaje y su espera, me preguntaron: "Todo a coincidido pero tu no has dicho que usabais gafas" a lo que respondí que no; Pero les dije que usaba anteojos, que es lo mismo. Luego me comentaron que no habían entendido lo qué quería decir anteojos. El resto de mi descripción era perfecta; me vestí con la misma ropa y llegué con el equipaje tal cual lo descrito. Luego comentábamos que se usa, en estos casos de no conocer físicamente a quien se espera, que se le aguarda en el gran hall de llegada con un visible aunque pequeño letrero que diga por ejemplo, en mi caso, Familia Velasco o Julio González. También yo pude haber bajado con una pequeña cartulina que dijera mi nombre y apellido. Estas cosas que parecerían ridículas en una plaza, en la calle o en un paseo; en la zona de desembarco de un Aeropuerto Internacional sería de lo más común, usual, correcto y, casi se puede decir necesario.-
El primer golpe de vista lo eche sobre los suburbios de Madrid, cercanos al Aeropuerto y me llamó la atención el color rojizo de la tierra y el aspecto rocoso de la superficie. Más adelante tuve oportunidad de confirmar esas primeras apreciaciones en la mayoría de los lugares que visité. Por lo demás, en cuanto a tipo de edificación, rutas, sistemas de viaje, tráfico, parque automotor y movimiento comercial, en términos generales, no hay diferencia apreciable con una gran ciudad de la Argentina como Buenos Aires, Bahía Blanca, Córdoba, Mendoza, etc. Por supuesto que la estructura edilicia, en las construcciones de edificios de Ministerios o cualquier edificio Público, han utilizado mucho la piedra y son verdaderas moles. Se destacan además los Monasterios, Templos, Murallas, Puentes de piedras, Torres y Castillos, presentes en muchos lugares de España.-
Mi primer destino en Madrid, fue el domicilio de Agustín Marcos, hijo de Rosario y Práxedes y uno de los que me esperara en el Aeropuerto. Está casado con una vecina de su pueblo San Miguel del Robledo y tienen un hijo, Pedrito de 18 años que estaba en la tarea de terminar de cursar el Bachillerato. El departamento forma parte de uno de los más modernos edificios ubicado en un lugar bastante privilegiado. A todo confort, amplio, cochera, sistema de calefacción y aire acondicionado, teléfono y una vista panorámica espectacular. Construido con materiales, sanitarios y mobiliarios de primerísima calidad. Está ubicado en el 6º piso del autovía: Santa Hortensia 41 6º C Teléfono 415 70 38 MADRID, código postal 28002.
La primera atención de la casa fue una picada realizada, en un confortable living comedor; Con cerveza fresca con chorizos, lomitos de cerdo y jamón crudo sazonados en las sierras, eran muy bien venidos al mediodía del verano español.-
Es imposible describir en detalle los momentos charlados ya que son de forma é intrascendentes. Sobre todo, se centraban en la gran cantidad de preguntas que realizaban referente al viaje, familiares argentinos, estilos, formas y métodos de vida, Gobierno, Comercio, Densidad de las Ciudades etc.- Después del almuerzo que allí lo hacen a las 14,30, hora española, no acepté al ofrecimiento de hacerme una siesta porque creí aprovechar el tiempo de reciente llegada en brindar respuestas a sus inquietudes y conocernos mejor.-
La falta
de siesta me pesaría después, cuando salimos al atardecer a recorrer
en el Renault 18 de Agustín, diversos lugares de Madrid. Me mostraron
toda la ciudad, paseos, lugares históricos, canchas de fútbol,
de corridas de toro, etc.-
Por momentos me sentía dominado por el sueño. De las 30 horas
que me separaban del instante que me levanté en La Argentina, solamente
había dormido unas 3 horas sobre el avión, vestido, sentado é
incómodo para descansar. ¡Cómo no tener sueño entonces!...
Esa noche, después de cenar sobre las 22 horas, me dirigí rápidamente
a descansar.-
A la mañana siguiente me recordó Práxeces. Eran las 7 de la mañana del lunes 18 de julio de 1988. Había dormido varias horas plácidamente, de un solo sueño, en habitación cómoda y ventilada. Era un dormitorio individual que destinaban como cuarto de dormir del único hijo de la casa, Pedrito. Por eso sus paredes estaban llenas de gallardetes, fotos de cantantes, artistas, deportistas y sobre repisas y muebles diversos, exhibían mini-trofeos, seguramente pertenecientes a premios de competencias juveniles del colegio.-
Mientras me encontraba en el baño, Bonny, la dueña de casa, cambió las sábanas que yo había utilizado y ya estaba la habitación de nuevo en orden. Luego me explicaba que no tenía servidumbre; Que ella trabajaba en la cámara compensadora Bancaria; Que su esposo trabajaba en el Correo Postal Central y que su hijo se ocupaba sólo de sus estudios, por ahora. Entonces ella dejaba todo preparado para cuando regresara de su trabajo y, mientras preparaba el almuerzo o cena, ella lavaba, planchaba y hacía el resto de las tareas de la casa. Al ser tres seres, todos grandes conscientes y ordenados, era posible.-
Después de un ligero desayuno que bebimos, todos salimos rumbo a la Terminal de Ómnibus en el Renault 18 de Agustín, directamente desde el mismo garaje. Nos bajamos en la Terminal Práxedes y yo que partiríamos para Salamanca. El resto seguía viaje a sus respectivos quehaceres.-
Después de una breve espera nos ubicamos en las butacas de un confortable coche Ómnibus, que nos trasladó desde Madrid hasta la Terminal de Micros en Salamanca.-
Las tres horas de viaje que nos demandó recorrer los 250 Km. que separan a Madrid de Salamanca, las insumí en regocijarme. Con los pintorescos paisajes que nos ofrecía esa hermosa y fresca mañana del verano español. Pasamos por el Valle de los Caídos a los pocos minutos de salir de Madrid. Recorrimos el trayecto cruzando túneles que perforaban las montañas; Cómodas y amplias autovías zigzagueando por sinuosos caminos bordeando la permanente presencia de la montaña y roca española; pasando por ciudades cercadas con imponentes murallas infranqueables de piedra, varias veces centenarias; por caminos bordeados por dorada simiente de trigo o cebada ya maduros, o verdes extensiones de remolachas asistidas por el riego artificial.-
Al llegar a la Terminal de Micros de Salamanca, sobre las 10,30 de la mañana, nos estaba esperando Josefa, la menor de mis primas, junto con sus esposo Helí Santos.-
La mañana aún permanecía fresca, saludable y apacible. Hacía sólo 24 horas que había llegado al país de mi padre. No me alcanzaban los ojos para observar y analizar todo. Aún me restaban 59 días para disfrutar de su gente, de sus paisajes y de sus costumbres.-
Fuimos caminando hasta la casa de Josefa unas cinco o seis cuadras. Un departamento en el primer piso de la Plaza (calle, lugar) Cruz Verde Nº 10 y 11 – 1º Código 37002 SALAMANCA (España), que consta de tres habitaciones, cocina, comedor, baño, balcón hacia la calle y un pequeño patio abierto de 4 MS. por 4 MS. a pesar de estar en el primer piso.-
En Salamanca estuve una semana compartiendo caminatas, paseos; Conociendo palmo a palmo la ciudad, sus negocios, sus plazas, sus parques, Monasterios, monumentos, Plazas de corridas de toros, el puente viejo de piedras y el puente moderno de metal por los cuales crucé, en diversas oportunidades y en diversas formas, el caudaloso río Tormes que divide en dos la ciudad.-
Allí convertí mi moneda estadounidense en pesetas, a razón de 121 unidades libres por cada dólar; Desde allí me interioricé a través de una agencia de la Empresa de vuelos IBERIA, del día y hora que vencía mi pasaje de regreso a la Argentina; Desde allí me comuniqué varias veces con Pehuajó, hablando con Julito para informar sobre mi vida y conocer cualquier novedad sobre la de mi familia; Allí adquirí todo lo que fue un recuerdo para obsequiar a los míos; Allí efectué la revelación de las tomas fotográficas que registraba. Porque estando, posteriormente en las Sierras de Cereceda, igualmente me hice varias escapadas a Salamanca para reponer material, adquirir algo que me hiciera falta o visitar algún pariente. Hay un servicio de micros que viaja varias veces a la semana desde las aldeas serranas hacia Salamanca, ida y vuelta.-
En mi estadía en casa de Josefa, en Salamanca, Práxedes, que había viajado acompañándome desde Madrid permanecía en el departamento que, su hijo Laureano, posee en esa ciudad donde se alojan y estudian sus tres hijas.-
Después de unos ocho o diez días, Jesús, el hijo de Elena, me llevó a conocer las sierras; Cuando menciono las sierras, me refiero a Cereceda de la Sierra. Así le llaman allí: las sierras.-
Sería la primera vez en mi vida que llegaría al pueblo natal de mi padre: Cereceda de la Sierra. El pueblo donde vive mi prima Elena con su familia; Donde se conserva en pié aún la casa donde se crió mi padre; Donde mi prima Cesárea tiene una vivienda para el verano ya que, aunque vive con sus hijos en la parte de Vizcaya, conserva su casita para pasar los veranos en las sierras.-
Muy cerca de Cereceda, a escasos cuatro Km. hay otro pueblo o aldea denominada San Miguel del Robledo, Antes Arroyo Muerto, que es donde vivía Rosario (fallecida un mes antes de mi llegada) y donde aún vive su esposo Práxedes y sus consuegros.-
El viaje desde Salamanca a las sierras fue muy entretenido y panorámico. Tuvimos la suerte de hacerlo en un sereno y muy cálido día de verano español, en un automóvil de la capacidad de un renault seis; pero su marca era Ford Fiesta, serpenteando los caminos serranos en los setenta kilómetros aproximados que separan a Cereceda de la Sierra de la ciudad de Salamanca, junto con mi prima Josefa, su esposo Helí y Práxedes. Este último regresaba conmigo desde Madrid, después de haber esperado mi llegada desde América.-
Hicimos escala en Cereceda donde saludamos a mis primas Cesárea, su familia, a Elena y su esposo, además de cumplirse mis desesperados deseos de conocer la vivienda donde naciera y se criara mi padre. Luego de las presentaciones mutuas con mis parientes españoles residentes allí, proseguimos viajes hasta San Miguel del Robledo para acompañar unos días al esposo de Rosario, Práxedes. Así lo habían planeado ya que‚ éste último hacía poco más de un mes que había fallecido su esposa, como lo he manifestado en párrafos anteriores.-
Conocí esa aldea llena de paz y sosiego. Donde la vista descansa sobre el verde pasto de las sierras pobladas de robles y castaños. Conocí sus costumbres, su gente, sus paseos. Es muy saludable y reconfortante caminar toda una mañana, desde que sale el sol, bordeando un río por entre las matas de bosquecillos serranos, bebiendo agua desde sus fuentes naturales que manan de las rocas, observando el vuelo de las aves a través del luminoso cielo del verano y viendo pastar toda clase de animales, especialmente las piaras de ovejas y cabras custodiadas por su pastor o par de perros amaestrados, las diversas fincas y huertos que cultivan sus aldeanos en las cercanías, a orilla de los riachos.-
De allí visitamos a Tamames que es un pueblo más importante. Allí se recurre para procurarse determinadas provisiones; Y otras aldeas vecinas como San Martín del Castañar, Sequeros, Miranda del Castañar, Mogarráz, Villanueva del Conde, Nava de Francia, nombres que yo aún recordaba haberlos escuchado cuando niño, Las Batuecas un imponente lugar donde funciona un Monasterio y se caracteriza por la espesura, frondosidad de sus árboles y la abrupta profundidad que se percibe al marchar. Es totalmente montañoso. Se desciende en muy pocos minutos unos mil doscientos metros entre árboles de distintos matices para llegar a orillas de un pacífico río donde se pesca, y se cazan jabalís. Es un hermoso panorama y produce una especial sensación de vértigo al bajar por la zigzagueante pendiente y camino de cornisa. Donde se gusta de la majestuosa y verde hondonada que termina en despeñadero.-
Luego de una semana más o menos, de haber disfrutado el lugar y haber llenado mis pulmones de aire puro, nos trasladamos a casa de mi prima Elena en Cereceda, donde me instalaron en una habitación que habían amueblado recientemente para que yo la habitara. Josefa y Helí me acompañaron allí unos días más y luego se volvieron a su domicilio, en Salamanca. Yo quedé en las sierras, junto a Elena y su esposo Lucinio Montejo.-
Mi prima y Monja, Francisca (Paca), Sierva de San José del Sagrado Corazón de Jesús con asiento en Zamora, había hecho coincidir sus 20 días de vacaciones que le otorgan, con mi estadía en Cereceda, ya que ella va todos los años a casa de su hermana Elena a pasar el verano.-
Cereceda de la Sierra es una aldea apacible y todos los veranos se concentran allí todas mis primas con sus familias. Cesárea tiene su casa de veraneo; La hermana de Lucinio tiene una hermosa casa donde viene con sus dos hijas, un hijo y su esposo: Francisca que tiene una habitación disponible en la hermosa y amplia casa de dos pisos de su hermana Elena, lo mismo que Josefa y su esposo.-
Allá disfrutan de los paseos a lugares cercanos de esparcimiento, como son los merenderos; lugares cercados con alambrada o empalizada, con pileta de natación alimentada por algún curso natural de agua; Lugar para aparcamiento de vehículos, carpas, servicio temporal de cantina etc. donde las familias pasan todo el día disfrutando de algún sombreado lugar donde concurre mucha gente de otros lugares de España y extranjeros como Franceses, Alemanes, Portugueses y otros que andan de turismo. Se realizan festejos donde se bebe, se baila y se comparten caminatas hacia otros pueblos; hacia las montañas o a la Peña de Francia muy cercana a Cereceda, visible desde mi dormitorio en el primer piso en casa de Elena.-
La Peña de Francia es un Monasterio emplazado a más de mil metros de altura respecto del nivel del pueblo. Hay un templo, una ermita donde se halla la virgen negra a quien mucha gente venera y diariamente le rinde tributo, solicita gracias y le agradecen las promesas cumplidas. El lugar tan elevado permite otear varios pueblos que lo circundan. Posee un mirador popular donde está indicado el lugar que desde allí se divisa. Pude divisar La Alberca, Bejar, Cilleros, El Cabaco, Zarzoso, Mogarráz y otros, aparte de Cereceda que está al pié de la Peña. Es sólo colocarse frente a un aparato de hierro donde indica el nombre del pueblo y mirar a través de un dispositivo. La gran altura permite divisar perfectamente. Funciona un gran kiosco donde la gente adquiere estampitas, medallas, piedras de recuerdo, crucifijos, rosarios, etc. además de contar con comodidades para merendar y beber. Siempre hay turistas internacionales.-
Para llegar a su cima, en la actualidad, se utilizan caminos pavimentados al efecto; anteriormente se llegaba caminando, en burro o en cualquier vehículo tirado por mulas o bueyes; operación que demandaba un día entero entre subir y bajar según comentaba mi madre cuando me hablaba de ello. De cualquier modo no se han borrado los senderos que han estado desde siempre, ya que hay personas que hacen promesas y llegan caminando hasta la ermita.-
En mi estadía en Cereceda conocí la casa donde nació y se crió mi padre. Conservo algunas piedras que traje de recuerdo y que pertenecen a sus paredes, parte de su construcción. Su actual propietario me permitió visitar sus dependencias internas: La cuadra del horno donde se manufacturaba y cocinaba pan; Cocina; Dormitorio con alcobas; Altillo (para ellos "sobraos") Patio interior destinado a huerto y los corrales. Esto es, un gran salón hacia la callejuela, destinado a alojar los animales que poseen. Recorrí cada una de las dependencias e imaginaba que en todo su interior había estado mi padre desde su nacimiento e infancia hasta su adolescencia y juventud. ¿ Cuáles serían sus planes e ideales que imaginó para su futuro?... ¿Cuántas veces habría recorrido los pasillos interiores, escaleras, huerto?... ¿ Habría estado sentado alguna vez frente a esa chimenea maquinando alguno de sus sueños emigratorios cuando adolescente?... ¿ Habría comentado algo a su padre sobre su idea de partir hacia América?....-
Recorrí las distintas sierras que circundan la aldea. Visité caminando varios pueblos vecinos distantes unos 4 o 5 KM, entre sí; pero que no se ven; porque todos quedaban detrás de aquella lomada o a la vuelta de esa sierra.-
Muchas veces acompañé a la monja Francisca a escuchar misa a alguna aldea vecina porque el cura de Cereceda se había ausentado por vacaciones, o fui con Elena a visitar algún pariente o amigo a la Nava de Francia, por ejemplo, que es el pueblo natal de su padre: mi tío Daniel Velasco; esposo de mi tía Josefa; hermana de mi padre. Presencié el alpacado de heno, la siembra y riego de las diversas hortalizas; el segado, engavillado y el traslado de gavillas de trigo o cebada que se recogen a mano con la hoz en los lugares escarpados arrebatados a la sierra, donde es imposible llegar con la mecanización. Compartí y disfruté de una apacible vida de pueblo en el verano español. Participé de cosas simples; pero no por simples les restaba importancia o pasión. Desde arreglar o colocar el picaporte a una puerta de dormitorio, hasta arreglarle la mano a la imagen de San José en la iglesia local. Arreglé una cruz que se había deteriorado en el mausoleo de los padres de mis primas: Mis tíos, Daniel y Josefa. Colocación de algún tomacorriente complementario a pedido de Elena; cambio de curso al agua de riego en las acequias; Contemplar la piara de cabras y ovejas que lleva su pastor por la mañana hacia las sierras regresando hacia las 10 de la noche; Charlar con amigos de la familia que han conocido a mis padres o tenían referencia de ellos; Visité a Héctor Novale que estuvo, cuando era niño, en la Argentina, viviendo en mi casa desde los 3 a los 10 años. En fin, disfruté de ésa paz que me proponía el tranquilo pueblo de la sierra.-
Algún día dispuse salir totalmente solo, rumbo a alguna sierra vecina, tomando los distintos caminos pavimentados que unen los pueblos. Otras veces me llevaba el yerno de Cesárea hacia Ciudad Rodrígo para realizar alguna diligencia o compra; al Bodón, aldea cercana para presenciar una corrida de toros, o a Zarzoso donde hay un Monasterio cuyas monjas fabrican muy ricas obleas, una deliciosa golosina muy apreciada allí.-
Conocí y conversé mucho con sobrinos de mi tía Ricarda, Victoriano García de quienes tengo grabaciones con saludos para Miguel García, su primo directo en la Argentina. Visité familiares de Gregorio Alonso; de Eleuterio Aparicio y llegué hasta Portugal para llevar, a la familia de José Jorge, sus saludos. Cuando regresé a la Argentina traje tomas fotográficas y grabaciones de sus hermanos Portugueses, de la zona de Nave de Haver, cerca de Vilar Formoso.- -
Tuve oportunidad de ver como mis parientes españoles aplican la fuerza de una yunta de bueyes a través de un pértigo para movilizar sus carros y elementos de trabajo. Aún se utilizan los bueyes y los burros para esos menesteres, dado que el terreno pedregoso dificultaría la actividad del caballo por la conformación de sus patas. Utilizan sus carros con dos bueyes para acercar las gavillas de trigo hacia lugares que denominan eras, donde distienden al cereal en espigas y los procesan con los trillos, también tirado por bueyes y luego venteado todo a mano, con las horcas, (aquí horquillas), para separar el grano de la paja y granza. Muy pocos poseen tractores dado que encarece el trabajo por lo que representa la inversión y el mantenimiento en ese lugar que se lucha por la subsistencia humana.-
Muchas veces me detuve a pensar que ese medio de vida es el origen de mi padre y al que hubiese estado sometido de no haber tomado la determinación de partir hacia América; Que todos esos huertos fueron removidos, plantados, segados, cercados y carpidos por mi padre; Que el uso de la pala, la azada y la horca fueron las primeras armas que le inculcaron la vocación hacia la observación y estudio del comportamiento de la tierra que tan generosa entrega el fruto cuando se le atiende con cariño y perseverancia. Ese ganarle terreno a la escarpada ladera de un río, separando las piedras, arrancando viejos raigones de roble y otros arbustos, destrozando malezas y barbechando cada palmo de tierra, convirtiéndolo con su esfuerzo personal en un nuevo huerto útil para obtener las alubias, los fréjoles, patatas y otras hortalizas que nutren a la familia.-
El trabajo serrano, en su parte productiva, no llega más allá de obtener lo necesario para el sustento familiar; Hacen huerto para obtener todas las hortalizas que necesita una mesa; Crían algunas cabras, ovejas, vacas y cerdos en los cerros circundantes, entre los bosquecillos de robles y castaños, para obtener la leche y la carne; Fabrican quesos de oveja y cabra para la alimentación y venta; Siembran la remolacha que les proporciona el alimento y engorde del cerdo que sacrifican y faenan su carne convirtiéndola en exquisitos chorizos, salames, lomos y jamones que se mantienen tan frescos, sazonados e inalterables aún en el verano en esas altitudes, en ventiladas dependencias de piedra.-
Mis últimos días en España los pasé en el norte de ese país. En la zona de Vizcaya. Visité la ciudad de Bilbao, Santurce, Guernica, Durango. Allí vive mi prima Cesárea con sus hijos. Allá se crían y se educan sus nietos. Allí trabajan sus hijos, sus yernos y su nuera.-
Esa zona es mas favorecida con el régimen de lluvias y se encontraba en mejores condiciones que la zona serrana. La noté con mas verdor. Además, hay otro movimiento comercial y se nota más favorecida por el turismo que la zona de Cereceda. Tuve oportunidad de cruzar el 50% de la longitud de España, de sur a norte y en todo el recorrido he disfrutado con las maravillas que produce el panorama serrano todo. No vi ninguna zona de valles. Todo es quebrado y matizado con grandes extensiones de plantaciones de pinos, robles, castaños, nogales, encina, olivos y otros.-
Disfruté de varios días con la compañía de esa familia vizcaína; Visitando Castillos, paseos, el puerto de pesca de la sardina en Santurce y Portugaletes. La despedida me la hicieron todos los parientes de esa zona, precisamente en Guernica y Durango. Fue un almuerzo en una importante cantina en zona turística, de la que participamos todos en hermosa fraternidad y divertidísimo ánimo.-
A lo largo de lo narrado sobre mi viaje a España, he mencionado un sinnúmero de parientes. Los temas desarrollados no han permitido explicar exactamente de quienes se trata por lo que a continuación lo explicaré lo más sintético y explícito posible:
ROSARIO VELASCO: Prima, fallecida el 08-06-88 en San Miguel del Robledo cuando manteníamos correspondencia relativa a mi viaje, cuarenta días antes de partir yo hacia España. Casada con Práxedes. Sus hijos son Laureano, Agustín y Carmen. Rosario falleció cuando tenía 74 años de edad y pocos minutos antes de entrar al quirófano, donde falleció, estuvo conversando con sus hermanas sobre mi viaje.-
PRAXEDES MARCOS: Esposo de Rosario, 72 años. Hombre vigoroso, jovial, activo. Gusta concurrir a los bares a jugar a las cartas. Movedizo, inquieto, gusta de la caza y pesca. Ahora vive solo en San Miguel del Robledo. Fue uno de los que me esperó a mi llegada al Aeropuerto de Barajas. Me acompañó desde Madrid a Salamanca y de allí a las Sierras. Estuve en su casa unos 8 o 10 días aproximadamente. Compartimos paseos, charlas, almuerzos, viajes, etc. Con la gran diferencia lamentable que él estaba viviendo un triste reciente pasado y yo había llegado a ese hermoso país para disfrutarlo.-
LAUREANO MARCOS; Hijo de Rosario, el mayor, de unos 55 años. Tiene su domicilio en Salamanca. Trabaja en una empresa de Obras Públicas en calidad de Jefe. Hombre serio, formal, apacible, sereno. Casado con Casimira Gómez. Sus hijos son María del Rosario, María de la Cruz y Ana María.-
CASIMIRA GOMEZ: Esposa de Laureano. Muy simpática, campechana, muy amiga, sencilla, sincera y franca. Muy buen aspecto de buena mujer.-
MARIA DEL ROSARIO MARCOS: Hija de Laureano, de 23 años aproximadamente, hermosa, atractiva, de auténtico aspecto español. Muy abierta, franca y sincera. Es propietaria de un automóvil moderno mediano; Maestra; Vive muy independiente y liberal. Me fue a buscar desde San Miguel del Robledo a Cereceda en varias oportunidades para que conociera La Alberca, típico pueblo serrano de importancia donde tratan de conservar y promover el folklore típico Español que se manifiesta en exigir que todas las construcciones del lugar, guarden el estilo tradicional; Existe un museo costumbrista donde se exhiben famosas capas de toreros y antiguos mantones de famosas personalidades, etc. María del Rosario me llevó a conocer La Peña de Francia; A presenciar corridas de toros que se organizaban en pueblos vecinos como aquí se organizan carreras de caballos; Visitamos Las Batuecas y me invitó a almorzar varias veces cuando estuvo de vacaciones en San Miguel del Robledo acompañando a su abuelo Práxedes y otras veces en su departamento en Salamanca. Vive y ejerce en Salamanca. Conocí y traté a su novio CHETO con quien se ha casado en agosto de 1990. Muy simpática, amiga, agradable, alegre y de muy buenas ondas. Tenía todo el garbo, gracia y el encanto calé.-
MARIA DE LA CRUZ MARCOS: Hija de Laureano. Joven, morena de 20 años aproximadamente, simpática, sonriente pero muy reservada, servicial, atenta y agradable. Tuve menos oportunidades de tratarla que a su hermana mayor; pero me dio muestras de mucha simpatía; Me atendió formidable y se mostró amabilísima conmigo. Es maestra recién recibida. Espera puesto para ejercer. Vive en Salamanca.-
ANA MARIA MARCOS: Hija de Laureano. Muy hermosa joven de 19 años aproximadamente. Estudiante. Vive en Salamanca. Agradable, sonriente y amiga. Muy cándida ella, y muy dulce. Se hallaba en Salamanca el día que yo partía de regreso y se acercó al departamento de Josefa para despedirse con un beso de mí y acercarme el saludo de sus dos hermanas que no se encontraban allí momentáneamente y lamentaron no poder hacerlo personalmente.-
AGUSTIN MARCOS: Hijo de Rosario. Vive en Madrid. Empleado de Correos. Unos 52 años de edad. Es propietario de un hermoso departamento en la calle Santa Hortensia 41 – 6º C. Fue uno de los que me esperó en Barajas a mi llegada, en su auto Renault 18. y fue quien me llevó al aeropuerto a las 2 de la mañana cuando regresé para Buenos Aires. Me hospedé en su departamento el primer día de estadía en España. Tuvo mucha deferencia conmigo; Mostró mucha simpatía y atención hacia mí.-
BONNY: Esposa de Agustín. Empleada en la Cámara Compensadora (Clearing) Muy hermosa mujer. Origen muy humilde. Muy educada, atenta, seria, agradable y trabajadora. Vive con su esposo y su único hijo Pedro en su departamento en Madrid que atiende a todo lujo y confort. Mostraba tener unos 40 a 45 años aproximadamente.-
PEDRITO; Hijo de Agustín. Estudiante, 18 años. Único hijo, con todos los gustos satisfechos. A pesar de aparentar ser el niño bien, es un chico responsable, trabajador, diligente, atento y simpático. Le gusta cazar, pescar, etc.; Todo lo que sea andar con despreocupación e informalidad, tal cual todos los jóvenes de su edad.-
CARMEN MARCOS: Hija de Rosario. Falleció en el año 1978. Me informaron que mi hermano Juan la conoció y la trató cuando estuvo en España. Dejó un hijo: Juan Carlos. Cuando yo llegué a España hacía diez años que ella había fallecido-
JUAN CARLOS RODRIGUEZ MARCOS: Hijo de Carmen. Tiene aproximadamente unos 26 años. Trabaja en un negocio de joyería y regalos de la Avda. Mirat, en Salamanca. Un joven muy independiente, serio, responsable. Vive solo. Su padre volvió a casarse; pero las relaciones se mantienen perfectas. Tiene un medio hermano mucho menor que él con quién congenia mucho. Juan Carlos estuvo varios fines de semana compartiendo mi habitación en los días que estuve en casa de Práxedes. Por lo visto siempre los visitaba, especialmente cuando vivía su abuela a quien quería entrañablemente. Era su letra la de las cartas que su Abuela Rosario le dictaba, cuando nos escribíamos, muy poco tiempo antes de su fallecimiento. Según dicen era el nieto mimado y querido por la abuela; ya que su madre había muerto siendo él demasiado jovencito. Es muy humilde, serio, atento y buen amigo.-
CESAREA VELASCO: Prima. Tiene 69 años. Vive en Durango con su hija Julia. Enviudó hace muchos años (1967) Seria, reposada, buena, introvertida. Conserva su casa en Cereceda de la Sierra donde pasa el tiempo de vacaciones con sus hijos y nietos. Cuando regresó Cesárea a Durango, luego de pasar sus vacaciones en Cereceda de la Sierra, viajamos juntos en tren hasta Bilbao – Santurce – Durango.-
ROSARIO GONZALEZ VELAZCO: (Charito) Hija de Cesárea, Usa gafas. Simpática, sonriente, atenta. De unos 38 años. Tiene dos niñas: Rocío de 9 y Raquel de 6. Viven en su casa departamento de Santurce. A minutos de la ciudad de Bilbao, zona de Vizcaya. Ejerce el magisterio. Me atendió muy bien todo el tiempo que permanecí allí. Me acompañó en los paseos; Por el puerto de pesca de sardinas etc. Viajó conmigo a Bilbao cuando yo tuve que tomar el tren para regresar a Salamanca. Lo hizo por el sólo gusto de acompañarme. Dejó a sus nenas solas en el departamento. Total serían unas tres horas entre ir y volver a su casa; pero lo hizo por una afectuosa atención hacia mí, que le agradecí de corazón y no lo olvidaré. Me obsequiaron un libro "Hombres y Paisajes Salamantinos" escrito por Nicolás Dorado, un amigo íntimo de Práxedes, donde describe el paisaje y la vida de las sierras; Lo menciona a Práxedes y además al médico de Cereceda con quien pude comprobar su amistad. Ese libro se lo presté y lo leyó Julia mi hermana. El esposo de Rosario (Charito) es José Antonio Carrillo y viven en Sabino Arana 15 3º izq. Santurce, Pcia. de Vizcaya. España. Su teléfono es 4621000.
JULIA GONZALEZ VELASCO: Hija de Cesárea. De unos 36 años muy dulce y simpática. Cocina, de maravillas. Tiene un aire parecido a Tita, la hija de mi hermano Cesáreo. Muy atenta y servicial. Vive en Durango con su madre, en la zona vizcaína al norte de España. Tiene tres hijos: Javier de 13 años, como todo chico de esa edad es travieso, inquieto, deseoso siempre de andar, pasear; Judith de unos 9 años; muy dulce y silenciosa, cariñosa y bonita; Laura de 5 años, muy vergonzosa, introvertida y mimosa del padre. Conmigo se comportó muy huraña. El esposo de Julia es Francisco Villanueva. Me llevaron en su automóvil a varios lugares donde ellos viajaron. A pasear, hacer compras, ver espectáculos de corridas de toros, que a él le encantan, hacer diversas diligencias. El fue quien me llevó a Portugal para visitar los familiares del herrero José Jorge. De paso, aprovecharon hacer compras en Vilar Formoso, en el deslinde de España y Portugal. Eso queda a sólo 5 kilómetros de Nave de Haver, lugar donde viven los hermanos del herrero. Portugal suele vender artículos importados que contrabandean a través de los contactos comerciales con Brasil: Café, artículos del hogar, etc.-
SATURNINO GONZALEZ VELASCO: Hijo de Cesárea. Vive en Guernica, a pocos minutos del balneario de San Sebastian, en la parte norte de España. Tendrá unos 40 años. Trabaja en la industria fabricante de sembradoras y otros implementos agrícolas que exportan. Su esposa Mercedes, es propietaria de una zapatería que atiende en el centro de Guernica. Tiene un hijo varón: Acier de 13 años que estudia. En oportunidad de mi permanencia en Santurce, me vino a buscar con su automóvil. Visitamos el Castillo de Butrón (del bisabuelo de nuestro vecino albañil) en Vizcaya. Recorrimos todo el norte vizcaíno con toda la belleza panorámica que posee esa quebrada y arbolada zona favorecida por el mejor régimen de lluvia que otras zonas. Fue muy atento y explícito en todo lo que vimos. Usa una rebelde barba renegrida. Su domicilio es Uharte Calea Nº 9 2º piso C. Guernica, Vizcaya. Su teléfono es 94-6730912.
FRANCISCA VELASCO: Prima. Monja. Con asiento en Zamora. Pertenece a la Congregación Siervas de San José de la Acción Católica. Durante todo el año hace su vida de retiro y penitencia en Zamora y en época de vacaciones lo pasa en casa de sus hermanas en las sierras. Los veinte días que le otorgaron de descanso anual, los tomó mientras yo estuve allí. Fue muy compañera. Disputó entre sus hermanas mi compañía, más de una vez. Le gustaba conversar de cosas que deseaba saber de Argentina. Familiares y gente amiga que conoció cuando estuvo hace varios años a visitar a mamá. Fuimos caminando hacia varios pueblos vecinos; me llevó a todas las misas que se celebraron en la zona. Limpiamos, pintamos e hicimos ciertas correcciones en las lápidas de la tía Josefa y el tío Daniel. Allí fue donde arreglé la mano de San José en la iglesia de Cereceda, una figura de yeso de 2 MS. de altura. Preparamos pintura a tono y pintamos varios santos que estaban deslucidos. Charlamos mucho. Le hice escuchar la grabación que tengo de mamá, a quien escuchó con mucho sentimiento y respeto. Me felicitó ya que, dijo, con esa voz grabada de mi madre, le había hecho el mejor regalo que pudo recibir. Me obsequió una muñeca dormilona que confeccionó manualmente con las monjas de su convento y que conserva mi nieta Guadalupe. Nos invitó a almorzar en su convento de Zamora, de cuyas superioras obtuvo autorización. Pidió permiso complementario para despedirse de mí, viajando desde Zamora cuando yo partí de Salamanca hacia Madrid para volver a Bs.As.-
ELENA VELASCO: Prima. Casada con Lucinio Montejo. Viven en Cereceda de la sierra. Trabajan varios huertos. Tienen tres hijos varones; pero viven solos: Jesús: tiene unos 32 años. Soltero, psicólogo. Se está perfeccionando en el idioma inglés que necesita para entrar en alguna empresa internacional donde se utiliza esa especialidad en el análisis y trato con los trabajadores y empleados; Luciano: Soltero; Que trabaja y vive en París. Es el segundo de los tres hermanos y debe tener unos 30 años aproximadamente y Juan: que tendrá unos 28 años, vive en las Islas Canarias y vino a Cereceda de las Sierras los últimos días que yo me hallaba allí. Es soltero. Conocí a su novia que es maestra originaria de Cereceda y trabaja en Canarias. La dirección de Elena es, simplemente: Cereceda de la Sierra CP 37007 Salamanca España. El teléfono es: 449150, único teléfono del pueblo que corresponde al Ayuntamiento (Una especie de Municipio) a pocos metros de su domicilio.-
JOSEFA VELASCO: La menor de las primas españolas. Tiene 60 años aproximadamente. Casada con Helí Santos. No tienen hijos. Ella es ama de casa. Él es jubilado por invalidez, a raíz de una trombosis en el año 1983. Era propietario de una despensa. Viven en su Departamento en Salamanca, en el primer piso. En planta baja tienen dos propiedades que alquilan para negocios. Josefa es muy buena, cariñosa, muy humilde atenta y de buenos sentimientos. Me atendieron muy bien cuando estuve allí. Charlamos y paseamos mucho los tres. En una oportunidad que estábamos conversando tuve deseos de tomar unos mates y preparé el equipo que había llevado. Mi prima Josefa se acercó para observar los elementos que usaba con ese chupar de una bombilla y vio la yerba que le colocaba al mate. Entonces recordó algo. Se fue a algún lugar de su alacena y me acercó un tarro. Lo abrí y retiré una bolsa de plástico anudada. La desaté y otra bolsa de plástico anudada. Yo estaba inquieto por saber qué me había entregado. Desaté la última bolsa de plástico y apareció un paquete de medio kilo de yerba Nobleza Gaucha con la mitad del contenido. La miré y le dije... ¿ Y esto?... Me contestó: Mira, eso se lo ha “olvidao” tu hermano Juan cuando ha “estao” aquí; pero nosotros no sabíamos qué era. De más está decir que esa yerba que estuvo guardada en España durante varios años la consumí y conservaba el mismo sabor.-
LUCINIO MONTEJO: Es el esposo de Elena. Su padre era hermano de Martín Montejo, a quien trajo mi padre desde España a la Argentina en su único viaje que hizo a España y que menciono en algún lugar de mis relatos. Martín Montejo luego de trabajar varios años en los campos de mi papá y tío se casó, se fue a vivir a Girodías y se estableció con un negocio por su cuenta. Crió varios hijos que actualmente viven en Trenque Lauquen y falleció aún joven en circunstancias poco claras.-
Luciano trabaja varias fincas que posee en Cereceda, tiene algunos bueyes de tiro que son vacas hembras que utilizan con el doble propósito de cría y tiro, tiene una buena majada de lanares que pastan, junto con otras, en las montañas cuidadas por perros; Cabras que diariamente lleva a alimentar el pastor de turno, gallinas y todo el día trabaja haciendo huerta en alguna de las distintas fincas. Allí produce entre otras cosas la remolacha con la que engorda los cerdos para chacinados y alimenta los bueyes. Además cuando yo estuve allí era el Alcalde del pueblo, equivalente a un delegado municipal en la Argentina.-
HECTOR NOVALE: Que he mencionado en algún lugar porque nos encontramos allí, era el hijo menor de un matrimonio que trajo a la Argentina mi papá cuando fue a España. Su hermano mayor se llamaba Arsenio Novale. Su mamá se llamaba Concepción. El padre de ellos falleció aquí el que está sepultado en Navarro localidad donde murió y la mamá se fue a vivir con ellos, menores aún, a la casa de mis padres, la Quinta. Ha estado un buen tiempo allí en la Quinta antes de regresar a España. Lo digo porque yo me acuerdo de algunos detalles vividos muy de niño y que, conversando con Héctor en España, coincidíamos en esas certezas. Él me comentó que su madre había fallecido, hacía mucho tiempo y que su hermano hacía varios años que había fallecido en forma repentina en ocasión de conducir un automóvil al que pudo, sin embargo, detener entes de expirar. Héctor, cuando se fue a España tendría unos 10 años y llevó muchos y muy lindos recuerdos de la Argentina. En otro lugar, al iniciar el libro, hablo sobre CONCEPCIÓN NOVALE.-
UNA ACLARACION: Las edades calculadas y mencionadas en todos mis escritos del presente, salvo aclaración, son tomadas desde la fecha año 1988 que fue cuando conocí mi familia española.-
ALGO SOBRE LA MONEDA: Puedo afirmar que no me costó ningún trabajo habituarme al manejo de la moneda española. Puesto que todo lleva una escala de valores, no es ningún problema el manejo de la peseta. Aparte de eso, yo estaba fogueado con las equivalencias, al manejar la moneda Argentina de los últimos años como fueron: El peso moneda nacional; El peso ley l8l88; el peso Argentino y el austral hasta l988:
Hay monedas
de 1 centavo que denominan céntimo (sin uso)
Hay monedas de 5 centavos que denominan Perra Chica Hay monedas de 10 centavos
que denominan Perra Grande Hay monedas de 1 Peseta que usan como tal, (muy poco)
Hay monedas de 5 pesetas que denominan Un Duro (más usual)
Hay monedas de 10 Pesetas de permanente uso
Hay monedas de 25 Pesetas "
Hay monedas de 50 Pesetas "
Hay monedas de 100 pesetas "
Hay monedas de 200 Pesetas "
Hay monedas de 500 Pesetas "
Hay Billetes de 500 Pesetas "
Hay Billetes de 1.000 Pesetas "
Hay Billetes de 2.000 Pesetas "
Hay Billetes de 5.000 Pesetas "
Hay Billetes de 10.000 Pesetas "
La moneda española tiene estabilidad. Hace muchos años que mantiene
una equivalencia inamovible frente a una moneda internacionalmente fuerte como
es el dólar. A continuación hago una breve reseña de la
devaluación de la moneda Argentina ocurrida entre el año 1988
que estuve en España y el año 1991 que bosquejé el presente
párrafo:
En Agosto
del año 1988:
Con 10 australes obtenía 120 pesetas
Con 13 australes obtenía l Dólar
En Febrero del año 1991:
Con 102 australes obtenía 1 Peseta
Con 9.500 australes obtenía 1 dólar
PALABRAS FINALES: No regresé a América con el desencanto de no haber visto más; De no haber andado más; De no haber recorrido más; De no haber visitado otros lugares de importancia, aprovechando que estaba en Europa. ¡No!... Por el contrario, llegué satisfecho y agradecido de haber tenido oportunidad de conocer algo: Todo lo que pude, de lo que me interesaba conocer.-
Agradezco a esta maravilla que es la computadora, sin la cual me hubiese sido muy difícil presentar esta obra que imaginé para mis hijos.-
Reitero mis disculpas por todos los errores que seguramente habré cometido.-
TRABAJO
REALIZADO CON LA COMPUTADORA PERSONAL;
FUE IMPRESO EN JULIO DEL AÑO 1993 CORREGIDO Y AUMENTADO ALGUNOS ARTICULOS
EN EL AÑO 2000 – JULIO GONZALEZ
La siguiente
fotografía es una de las pocas que tengo cuando contaba con 19 años
Es la edad que contaba cuando ayudé a leer y escribir al Boyerito Analfabeto
Está tomada en el parque jardín que rodeaba el Chalet de “La
Criolla”
aproximadamente hacia el año 1945